Todos nosotros hemos pasado muchos días o semanas enteras, sin recibir ningún gesto de cariño del projimo. Son momentos difíciles, cuando el calor humano desaparece y la vida se reduce a un arduo esfuerzo por sobrevivir. En esos momentos en que el fuego ajeno no le da calor a nuestra alma, debemos revisar nuestro propio hogar. Debemos agregarlo más leña y tratar de iluminar la sal oscura en la que nuestra vida se transformó. Cuando escuchemos que nuestro fuego crepita, que la madera cruje o que las brasas brillan, la esperanza nos será devuelta. Si somos capaces de amar, también seremos capaces de ser amados.
No es más que cuestión de tiempo
Acepta los desafíos. Y no olvides: existen momentos en la vida en que necesitamos más de la valentía que de la prudencia. Ciertas decisiones deben ser tomadas al calor de la emocion.
Sin embargo, nos acostumbramos a decir:
"Hay que tener calma. Debo estar preparado para esto". Nadie consigue prepararse adecuadamente para nada. Hay muchas cosas que pueden planearse, pero no siempre resultan de la mejor manera.
Una aventura mágica -donde todo conspira para ayudarnos a dar un gran salto sobre el abismo- siempre aparece de improviso y desaparece con rapidez. Su presencia fue el resultado de un travajo invisible que realizamos sin darnos cuenta.
Es tomarla o dejarla para siempre.
Claro que podemos caer al abismo.
¿Pero qué decisión, en esta vida. no implica riesgos?
La Leyenda Personal es tu bendición, el camino que Dios escogió para ti, aquí en la tierra.
Siempre que haces aquello que te entusiasma estás cumpliendo con tu Leyenda. Sucede que no todos tienen el valor de enfrentarse con sus propios sueños.
El camino de la Leyenda Personal es tan difícil como cualquier otro camino, con la diferencia de que en éste está tu corazón. Pero el secreto de la vida es caer siete veces y levantarse ocho. Porque, después de superadas las derrotas -y siempre las superamos- sentimos mucha más energia y confianza. En el silencio del corazón, sabemos que nos hacemos dignos del milagro de la vida.
Cada día, cada hora, son parte del Buen Combate.
Siguiendo el camino de tu Leyenda, ayudas al Alma del Mundo y entiendes por qué estás aquí.
Paulo Coelho
Llegar al objetivo es importante si hemos asimilado las lecciones del recorrido. La conquista, además, se transforma en un nuevo punto de partida para iniciar otra búsqueda y continuar aprendiendo.....
Los hombres se dividen entre los que buscan la paz del espiritu y los guerreros de la luz, que aman combatir siempre sin sentarse sobre sus conquistas. Son los hombres a quienes gustan los desafios continuos, la búsqueda sin fin. Yo me siento como un peregrino que recorre un camino que no tiene final. Como un peregrino que sabe que existe un tesoro y que va hacia él guiado por las señales. Son el camino y la busqueda los que te forjan, los que te cambian. Y yo sigo buscando.